CASOS DE CIBERBULLYING.
Amanda Todd se
mostró brvemente en topless por la webcam cuando tenía
12 años. A los 13 intentaron sextorsionarla a partir de una captura de aquel flashing. El sextorsionador acabó enviando su foto y
publicándola en Internet, lo cual dio pie a un acoso dentro y fuera de Internet
que acabó resultándole insoportable. Se quitó la vida en octubre de 2012,
cuando sólo tenía 15 años.
Una niña de 10 años
creó un exitoso grupo en Facebook para humillar a una compañera de clase
Romina Perrone,
estudiante de 10 años en un colegio bonaerense, tuvo que sufrir que una compañera
de clase crease un grupo en Facebook dando razones para odiarla. Llegó a sumar
más de cinco mil fans y pese a los esfuerzos de la madre de Romina, Facebook se
negaba a eliminarlo.
Supera las
consecuencias de una de las ridiculizaciones más conocidas de la historia de la
Red
El quebequés Ghyslain
Raza -que fuera ridiculizado en 2002 en el vídeo más visto de la historia de
Internet, mientras blandía un particular sable láser estilo Star Wars- sufrió graves consecuencias por aquel episodio
de ciberbullying de alcance mundial. Tras caer en una depresión tuvo que
abandonar el colegio donde estudiaba y ponerse en tratamiento psiquiátrico.
Llevó a juicio a los culpables de difundir el vídeo y tras solicitar una
indeminización de 250 mil dólares obtuvo una cantidad -que no fue dada a
conocer- mediante un acuerdo con los padres de los culpables. Con 20 años
cumplidos acaba de reaparecer públicamente como el presidente de Patrimoine Trois-Rivieres, una entidad para conservación
del legado cultural de su ciudad natal.
La acosaron hasta
provocar su muerte (e incluso después)
Nueve adolescentes (siete de ellos, chicas) fueron
juzgados en 2010 por acosar y maltratar física, psicológicamente y a través de
móviles y de Internet a una compañera de escuela, inmigrante irlandesa. Phoebe
Prince, de 15 años, fue acosada, humillada y agredida durante tres meses por
algunos compañeros del instituto hasta que no pudo aguantarlo más y se suicidó
ahorcándose. El acoso, de hecho siguió online tras su
muerte.
El grupo de
adolescentes que se sentará en el banquillo la insultaba a voces en los
pasillos del colegio, en la biblioteca, en la cafetería o en el camino de
vuelta a casa. La llamaban día tras día puta irlandesa y zorra, la empujaban, le tiraban cosas, le quitaban los
libros de la mano y le mandaban mensajes de SMS con amenazas.
Se rieron del rarito hasta provocar su suicidio
Ryan se suicidó en 2003 después de años de agresión
psicológica.Era acosado continuamente por ser supuestamente gay, afirma
su padre. Tras años sufriendo diversos tipos de acoso, al llegar a la
adolescencia una traición de un supuesto amigo tras una confidencia online
derivó en la extensión del rumor de que era homosexual por todo el colegio. Una
chica que le gustaba tonteó con él online haciéndole creer que le gustaba para
después humillarlo en persona cuando él dio el paso fuera de la Red, además de
distribuir los mensajes privados que había provocado con su fingido interés por
él. Fue más de lo que pudo soportar.
Según palabras de su padre: Una cosa es sufrir bullying y ser humillado delante de unos pocos
chicos. Una cosa es sufrir el rechazo de una chica y ver tu corazón destrozado.
Pero tiene que ser una experiencia totalmente distinta a la de una generación
anterior, cuando este dolor y esta humillación son ahora contemplados por una
audiencia muchísimo mayor de adolescentes online. Creo que mi hijo habría
sobrevivido a estos incidentes de no haber tenido lugar en Internet.
El caso fue clave
para conseguir la aprobación de Ley de Prevención del Acoso en
el Estado norteamericano de Vermont, siete meses después de la muerte de Ryan.

Felicidades por tan buen trabajo compañera
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